Ali Alfoneh, iraní.
Extraido del ig de @canalla_proletaria
- La República Islámica está bajo una fuerte presión, pero su caída no es inevitable ni evitable. Sin embargo, el régimen se acerca a una coyuntura crítica: una elección entre un compromiso con el presidente Donald J. Trump sobre el modelo venezolano o el camino de un nuevo declive marcado por la deserción de la élite, la erosión de las fuerzas armadas y el inevitable colapso.
- Las protestas parecen movilizar todos los estratos sociales: los económicamente desfavorecidos tanto en las zonas rurales como urbanas; la empobrecida clase media urbana, cuyas condiciones de vida son cada vez más indistinguibles de las condiciones de vida de los pobres; e incluso el régimen de bazar tradicionalmente tolerante, que ahora está en huelga en protesta contra el colapso del riyal. Esta amplia participación supone una grave amenaza para el régimen, al igual que el aumento de la violencia por parte de los manifestantes.
- Reza Pahlavi se convirtió en un líder simbólico, aunque no necesariamente efectivo, del movimiento de protesta. Al cortar a Irán de Internet, el régimen lo ha privado del acceso a la televisión internacional iraní con sede en Londres y Washington, que por un lado promueve su papel y por el otro ayuda a coordinar y liderar las protestas.
- La posición del presidente Trump no es muy diferente de la de muchos iraníes: parece inclinado a esperar y ver quién gana y luego anunciar su apoyo retroactivo para el ganador. Además, el precedente venezolano demuestra que no da prioridad al cambio de régimen como tal y se complace con el cambio de liderazgo sin transformaciones sistémicas.
- No hay señales concretas de preparación para una operación militar estadounidense contra Irán. Sin embargo, si los Estados Unidos dan un golpe al liderazgo político o debilita significativamente las instituciones represivas del régimen, es probable que Teherán tome represalias con un golpe a la infraestructura energética regional, señalando que si se derrumba, tiene la intención de tirar de otros por su cuenta.