extraído del ig @iranexplained
El lunes 12 de enero, el levantamiento nacional en Irán entró en su decimoséptimo consecutivo día. A pesar de no declararse ley marcial, un total apagón de internet, y la movilización de todo el aparato de seguridad según informes, la protesta se expandió por encima de 200 ciudades. A pesar de la escalada a la fuerza letal, el levantamiento ha continuado.
Según algunos informes, el número total de personas asesinadas en todo Irán hasta ahora se estima alrededor de 14.000, aunque grandes número de personas heridas graves con sangrado abundante permanecen hospitalizadas. Este número puede cambiar a medida que la información llega a través de tiempos escalonados.
En un movimiento engañoso, el canal estatal de noticias del régimen llamado a la gente a «donar sangre», utilizando la contaminación del aire como un pretexto, mientras que la real la razón es una escasez de sangre causado por la supresión y asesinato de manifestantes.
Según los informes, muchas personas mueren gravemente heridas después de ser hospitalizadas. En solo en los últimos días, cientos de personas se han agregado a el número de muertos de esta manera.
Otros manifestantes heridos son secuestrados después de la cirugía o en el momento del alta.
Los informes dicen que para liberen los cuerpos de aquellos asesinados, las familias le están siendo cobrado el costo de las balas, que asciende a hasta mil millones toman iraní.
Si no pueden pagar, son obligado a firmar documentos que indiquen que su hijo era un miembro de Basij (fuerza paramilitar del régimen que asesina a manifestantes) y para obtener una tarjeta de identificación Basij en su nombre.
Las familias soportan dificultades extremas para reunir el dinero para no someterse a esta desgracia. Aquellos que tienen nada son coaccionados mediante amenazas y fuerzas. Su unica esperanza es el colapso de este sistema.
A pesar de esta brutal matanza masiva, los informes indican un fuerte descenso en las Fuerzas Basij y una severa escasez de personal.
Como de costumbre, el régimen transporta fuerzas de represión a Teherán por autobús desde otras ciudades, organiza funerales artificiales y otros eventos, fabricando imágenes para crear la ilusión de «apoyo popular.»
El miedo del régimen al movimiento estudiantil ha llevado a drásticas medidas. Autoridades ordenaron la evacuación de los dormitorios de la Universidad de Teherán durante diez días y removieron en linea los exámenes en la Universidad de Murmia , un esfuerzo por romper los centros potenciales de protesta organizada.
En Teherán se reportaron enfrentamientos en varios distritos donde los manifestantes se enfrentaron al fuerzas especiales del régimen.
En Ahvaz, el régimen ha instalados muros de hormigón para bloquear calles centrales y contener la propagación de las protestas. En Dezful, las fuerzas de seguridad y milicia Basij han establecido puntos de control en carreteras principales, reforzadas con barreras de hormigón.
traducción: la conjuración sagrada